Un problema que tiene una función es, en última instancia, una herramienta. Pero un problema que no sirve para nada, que desafía la lógica y que consume recursos sin ofrecer un porqué, es la verdadera definición de la opulencia. En el nivel Oro, la utilidad ha muerto para dejar paso al absurdo puro.
Paradojas para el intelecto exigente
Diseñamos situaciones donde las leyes de la causa y el efecto parecen tomarse un descanso. Recibir facturas por servicios que no existen en idiomas que nadie habla es solo el inicio de nuestra propuesta más exclusiva. Es el placer de enfrentarse a lo incomprensible mientras se viste seda italiana.
La exclusividad de lo irracional
Nuestros consultores han perfeccionado el arte de la burocracia metafísica. Si usted busca un inconveniente que no pueda explicar a sus amigos pero que le mantenga ocupado durante sus vacaciones en la Riviera, el formato Oro es su único destino posible. La confusión es el nuevo oro, y nosotros somos sus principales mineros.
